Para el bautizo de Mateo creamos una papelería dulce, sencilla y con ese aire de siempre que tanto nos gusta. Tonos empolvados, papel cálido, estrellas y un pequeño caballito de madera como protagonista de toda la colección.
Desde la invitación hasta los menús, los recordatorios y cada pequeño detalle de la celebración, todo sigue una misma línea para crear un conjunto especial y lleno de coherencia.
Porque una invitación no es solo el lugar donde contar cuándo y dónde… también es la primera pista de cómo será ese día. 🤍